Temprano el domingo por la mañana, en el Puerto Viejo, todo ya está animado. Se instalan los puestos, las cajas tintinean, las voces se mezclan. Y ya están llegando los primeros clientes. Y muy pronto, la alegre multitud del fin de semana comienza su baile.

Los colores están por todas partes. En la fruta partida, en los ramos recién arreglados, en los barcos de pesca alineados detrás. Los colores no son decorativos. Están vivos. Fluyen entre las manos, entre los cuerpos, entre las voces. Se imponen sin esfuerzo.
El mercado es un teatro cotidiano, un escenario abierto, una coreografía espontánea. Y es en medio de esta efervescencia que nuestros pañuelos de sarga de seda cobran vida. Los estampados encuentran su lugar, los colores resuenan con más fuerza.
Nada es fijo. Todo respira.




🌺 Florine lleva nuestros pañuelos de sarga de seda: L'Enchanteur Vert Olive - Le Carré 70 y L'Enchanteur Emeraude - Le Carré 45
Fotógrafo: Sébastien Vincent @sebastien_vincent_
Modelo: Florine Cieslak @florine_cslk
Dirección de arte: Pauline Paranthoën @paulineparanthoen